Reto final NOOC PrivacidadDIG – INTEF

En este reto final correspondiente al NOOC PrivacidadDIG, se nos propone realizar un estudio y posterior reflexión sobre nuestra propia identidad digital. ¿Cómo se presenta nuestra información (personal, social, profesional,…) en la red? ¿Qué perfil destaca más? ¿Cuál es nuestro nivel de visibilidad? ¿Qué sitios nos mencionan o nos muestran?

En definitiva, la idea es tomar consciencia de cómo se nos ve a través de los medios digitales y si ese reflejo de nosotros es el que realmente nos interesa. A partir de ahí, estudiar y plantear posibles acciones correctoras para definir el perfil sobre lo que nosotros creemos que deberíamos mostrar realmente al resto del mundo.

Abordamos el reto en base a cuatro pasos:

  • Investiga tu identidad digital. Introduce tu nombre en algún motor de búsqueda ¿Qué resultados públicos te devuelve? ¿Qué imágenes? ¿En qué página apareces? ¿Eres visible?
  • ¿El perfil de tu identidad digital es social, laboral… o tienes una para cada ámbito? ¿Qué imagen te gustaría dar de ti mismo en internet?
  • Ahora te pedimos que realices una labor de distanciamiento. Imagina que no te conoces en absoluto: a la vista de tu identidad digital ¿qué imagen te harías de ti mismo? Te pedimos que infieras unos datos imaginarios de tu identidad digital en abierto a partir de los datos formales e informales que te proporcione el motor de búsqueda. También debes tener en cuenta los datos que hayan sido aportados por terceros y que conformen tu reputación en línea.
  • Después de este paseo por la red mirándote desde fuera ¿crees que deberías realizar algún cambio en la gestión que haces de tu privacidad?
    Imagina que te avisan de que todo lo que has compartido de manera privada o anónima se va a hacer público mañana y que llevará tu nombre y apellidos ¿Borrarías cosas?

 

Sobre el apartado 1, relativo a indagar sobre nuestra identidad digital, en mi caso he empezado lanzando una búsqueda de mi nombre en Google. Los resultados han sido los que se muestran a continuación:

Como se puede observar, la primera página de resultados nos dirige a mi perfil profesional de LinkedIn, para continuar mostrando entradas relativas a mi C.V. y a diversas páginas de entidades con las que he colaborado en alguna ocasión. En la quinta y sexta entrada aparecen las primeras referencias a páginas en las que tengo algún producto publicado en video y no es hasta la octava entrada en la que aparece una red social, en concreto Twitter, teniendo en cuenta que, particularmente, no considero Linked In una red social sino más una red o herramienta de orientación puramente profesional.

Si pasamos a la segunda página de resultados devuelta por Google nos encontramos con la siguiente información:

En este caso, las primeras entradas se corresponden con publicaciones realizadas en espacios como Procomún, EduPortfolio y el propio Campus OnLine de mi Centro Educativo. A continuación vuelven a aparecer publicaciones realizadas en Google + (red social que tengo en desuso) y más entradas sobre antiguas colaboraciones con empresas.

Las siguientes entradas no tienen relación conmigo y no es, de nuevo, hasta la octava entrada de esta página donde se vuelve a recuperar información relativa a mí. En este caso se menciona uno de mis blogs y diversas publicaciones realizadas en el mismo pero alojadas en Scribd.com.

Cambiamos ahora de buscador y pasamos a realizar la consulta sobre Bing. Esto es lo que he obtenido al colocar mi nombre como palabras a buscar:

Nuevamente, la información alojada en Linked In es la primera en aparecer, seguida otra vez de más entradas relacionadas con mi C.V.

En esta ocasión, Bing ofrece información sobre mi blog actual mucho más “pronto” que Google, apareciendo la primera referencia al mismo en la sexta de las entradas.

Por lo que a mis producciones de video se refiere, este buscador las ofrece desde YouTube y en la tercera de las entradas.

El resto de información retornada, quitando alguna entrada no relacionada conmigo, vuelve a ser de carácter puramente profesional y, además, teniendo como origen Linked In.

 

Dando por sentado que los dos buscadores utilizados son, sin duda alguna, los de uso mayoritario y más frecuente, puedo inferir que la imagen digital que la red ofrece sobre mí es de un perfil marcadamente profesional y, evidentemente, muy vinculada a la comunidad educativa.

Los pequeños matices que vienen dados por algunas entradas minoritarias van dirigidos hacia algún tipo de actividad lúdica que desempeño como es el dibujo y que muestro en un blog que tengo dedicado de forma exclusiva a ello.

 

Ahondando en el apartado 2 del reto y subrayando lo comentado en los dos párrafos anteriores, puedo concretar que mi perfil es mayoritariamente enfocado hacia el ámbito profesional. De hecho, esa ha sido mi línea de construcción prioritaria para la imagen que deseaba ofrecer en la red. Por tanto, creo que, de uno u otro modo, el objetivo marcado en su momento se ha ido desarrollando de forma satisfactoria.

 

Pasando ahora a realizar la tercera labor, correspondiente al distanciamiento, nos toca observar nuestro registro digital en la red e imaginar cómo trasladaríamos la información obtenida sobre nosotros mismos y reconstruir ese perfil teniendo en cuenta lo que asoma en Internet relativo a nuestra persona.

Intentando ser lo más “frío y distante” posible, el retrato reflejado es el de un profesional del ámbito educativo, con cierto nivel de experiencia y espíritu inquieto, deducido del número de entradas obtenidas relativas a distintas empresas y organismos en los que aparece citado como colaborador docente y, también, extraído de las diferentes publicaciones audiovisuales que se citan en otras entradas. Todo ello, corroborado por ambos buscadores, Google y Bing, concretando la veracidad de la información expuesta y, por tanto, certificando la validez de esta.

 

Finalmente, apuntando al apartado sobre la privacidad, creo que la información que se puede derivar de forma más inmediata y que, como hemos venido comentando, es la que nos “retrata” rápidamente en la red, no ofrece, de entrada, ningún dato que pueda considerarse “estrictamente comprometedor” a nivel personal. Dado ese perfil eminentemente profesional-laboral que se ha construido sobre esa información existente, honestamente no considero estar ofreciendo a la red ningún dato que comprometa el apartado de privacidad.

Curiosamente, apenas hay referencias a mi interacción con redes sociales. Ciertamente, apenas utilizo Facebook a nivel personal, basando mi uso principal de RR.SS. sobre Twitter (interactuando mayoritariamente con colegas de profesión) e Instagram para ofrecer mi producción derivada de mi faceta de “pintamonas”.

Matizaría, para rematar esta tarea que, me gustaría que tuviera algo más de visibilidad mi apartado artístico y, quizá, sea esa la directriz que trataría ahora mismo de valorar e impulsar.

 

Como conclusión, opino que es muy importante hacer este tipo de tareas y, sobre todo, reflexionar al respecto. Con los alumnos, año tras año, en unos estudios como los que imparto y lo que supone realizar el apartado correspondiente a la Formación en Centros de Trabajo, insisto constantemente en que deben concienciarse sobre todo lo que muestran al mundo.

Deben ser muy cuidadosos pues, como realidad que está a pie de calle, esa imagen es la que primero perciben en las empresas, las que nos ofrecen la posibilidad de realizar esa formación inicial como aquellas que pueden convertirse en nuestro soporte profesional.

 

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